¿Qué hacer para llevar tu bebé al cine y no desfallecer en el intento?

La primera vez que yo fui a cine tenía como ocho o nueve años, fuimos a un cine en Medellín donde proyectaban “Marcelino, Pan y Vino”, han pasado tantos años que no recuerdo la película pero sí recuerdo muy bien la emoción: ese sentimiento de estar con mi familia mirando una pantalla gigante, que me abría las puertas de un mundo mágico. Recuerdo que yo quería estar ahí metida y me parecía increíble que ese niño al otro lado no pudiera vernos a todos sentados en la sala. Luego pasaron siete u ocho años hasta que volviera a estar frente a la pantalla del cine viendo películas de acción porque ya a esa edad tenía un género favorito definido acción… me encantaban las películas de Jackye Chan, Jet Lee y artes marciales como digo yo… tanta película de acción y con asiáticos en nada afectó mi presente… en nada.

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En fin, lo que quiero decir es que a mí el cine me encanta y desde que lo redescubrí a los 15 o 16 me mantenía metida en esas salas. A mí esposo el cine no le gusta tanto pero, eso no es excusa para que yo no vaya, es una oportunidad para salir sola… conmigo, consentirme, invitarme a crispetas, gaseosa y perrito con chocolatina (pues sí comía todo eso sola ajajja) incluso en gestación iba a cine sola: escogía en la sala casi siempre entre entre las sillas del centro una que tuviera muy buena ubicación frente a la pantalla pero con fácil salida porque tenía que ir con frecuencia al baño.

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La última película que vi en gestación fue “X-Men Apocalipsis” la vi ocho días antes de que naciera Joel, tenía 39 semanas y sí, mi esposo no quería mucho ir porque en cualquier momento podría nacer Joel, pero rogué y rogué, al final fuimos, llevaba mi carpeta de controles con papeles y exámenes al día por si de pronto me emocionaba mucho y Joel nacía ahí, en el cine.

Luego de Joel nacer y pasar unos meses quería volver a mis andanzas, pero por las luces de la pantalla, el ruido y demás decidí esperar un poco… volví cuando Joel tenía 7 meses y medio vimos “La la land”. 

Escogí esa película para experimentar si sí podía estar allí con el bebé, era una película tipo musical, con cambios frecuentes en la escena y pasaba constantemente de partes habladas, a cantadas y bailadas con una imagen hermosa, como los bebés tienen un tiempo de concentración de 2 a 5 minutos, necesitaba una película dinámica que cambiara frecuentemente de tema y lo pudiera reenganchar fácil para que no se aburriera y llorara. Entonces esto es lo primero que necesitas: una película dinámica con cambios de ritmo en la escena frecuentes, puedes intuir el ritmo de una película si antes de ir ves el trailer.

A parte de una película dinámica, necesitas confirmar que sea apta para todo público porque hay películas con restricción de edad: si en la información de la película de la página del cine que vas a visitar dice “apta para mayores de 12 años” no te van a dejar entrar con tu niño de 5 o de 3 años. Revisa la página del cine antes de ir y si te quedan dudas llama. Otro punto a tener en cuenta es ir a las primeras funciones de la mañana sobre las de la noche, en la mañana hay poca gente, generalmente otros niños o solamente tú y tu pequeño ¡Tienen toda la sala disponible para los dos! puedes estar con tu bebé en una silla, en la de un lado poner la maleta y en la del otro lado la comida, la cobija y por qué no tu bebé para que sienta lo que es ocupar su propia silla… en las funciones de noche hay más personas olvídate de hacer camping, si así lo quieres debes pagar por todas las sillas que usarás… además los boletos de la mañana generalmente son más económicos.

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Escoger las sillas: En cada cine la disposición de sillas varia pero escoge una que te de un buen ángulo a la pantalla pero que tenga un fácil ingreso y salida, la de la esquina mejor dicho y que esté cerca de la salida por si te toca llevar el peque al baño o llora que es algo que podría pasar en cualquier momento (hasta ahora hemos visto Joel y yo 6 películas en cine pero nunca ha llorado… más adelante te doy un super truco). Hay cines que tienen un bloque grande de sillas en el centro y como un bloque de dos o tres sillas a los lados ¡escoge esas! suelen estar sobre el espacio donde va la entrada a la sala, escoge la primera silla de este grupo que da contra el pasillo y tendras el mejor lugar para ti y tu bebé. Generalmente este par o trío de sillas por ser las primeras tienen como una especie de balconcito con un muro de un metro de alto o poco más, están contra una pared al fondo y al lado de la salida, por ser las primeras hay un amplio espacio entre la silla y el muro, ese precioso espacio se puede convertir en un sitio de juegos si tu bebé no quiere que lo carguen más o no quiere estar en la silla, lleva juguetes sensoriales al cine (sin sonido, ni con luces para no molestar a otros en la sala), otros visitantes al cine no prefieren estas sillas porque están a los lados y ya hay una persona ahí… así ustedes tienen privacidad.

Es importante cubrir los oídos con algodón u orejeras para bebés porque el sonido podría asustarlo o podría afectar sus oídos…  en cuanto a la relación ojos pantalla puedo decirte que cada vez más las nuevas generaciones están adaptadas a ellas, hay pantallas en el metro, centros comerciales, edificios, en la casa lo que sí es cierto es que hay que controlar su uso para no sobre estimular el bebé, en la película el bebé o el niño no va a estar conectado 100% con la pantalla porque desde bebés el tiempo de concentración en una sola cosa es de 5 minutos o menos y para los cinco habrá ido aumentando de forma gradual hasta llegar a los 20… necesitas estar pendiente y entretenerlo y llevarlo a una nueva conexión con la peli cuando eso pase.

La comida: Las crispetas son deliciosas, el mero olor de ellas en las calles nos transporta directo al cine PERO es mejor que evites darlas a tu bebé hasta ya entrados los 4 años ¡o más! porque puede producir ahogamiento, el bebé no sabe masticar en trocitos bien pequeñitos o mover las diferentes partes de su boca para separar perfectamente el maíz que no explotó o la piel del maíz de la parte inflada… hacer una maniobra de Heimlich ( o de compresión abdominal para desatragantar) a oscuras en medio de la mejor parte de la película a tu bebé no hace parte de las escenas divertidas que queremos recordar de la función.

El truco más importante: sin este es mejor que no vayas al cine… no es broma, es muy en serio, es la antesala a los boletos de entrada ¡Necesitas portear! y que tu bebé y tú estén habituados a ello antes de ir, en el cine tienes que ponerte tu portabebés a “ojo cerrado” porque todo está a oscuras, hay momentos de la película en las que tu bebé podría dormirse, lo puedes poner a dormir en tu regazo o en el portabebés pero, para ingresar a la sala o salir de ella tu portabebés es el mayor aliado visualíza esto:

Llegas al cine sola con tu bebé de 8 meses en un coche, en el coche más cómodo del mercado y más costoso también (tenemos todo el efectivo para imaginar), compras los boletos, vas a la dulcería, te compras un perro con adición de queso y tocineta, un pote mediano de crispetas mitad caramelo y mitad saladas, más una soda grande (es que no hay jugo). Te entregan el pedido en una bandeja “ñam,ñam”, hay que echarle las salsas al perro y llenar el vaso de la gaseosa que están en otro lugar  distante. La bandeja con comidas en la mano, la otra lleva el carrito. Llegas a las salsas y la gaseosa ¡Lo lograste! ¡no se te cayó nada! ¡te felicito! Malas noticias: En este cine no hay asensor solo escaleras eléctricas para llegar a la sala ¿cómo subes sin que se te rieguen las cosas? Pides ayuda, entras a la sala, pero no puedes llevar tu super carrito hasta tu silla, debes dejarlo parqueado cerca de la entrada ¿con qué paz ves la película? tal vez alguien se lleve tu super coche pero entonces…
Dejemos ahí la imaginación, si porteas tienes tu bebé al frente o atrás cargadito, tú con las dos manos libres, para moverte tranquilamente, vas a tu silla y no te preocupas de coches, sacas tu bebé, ven la película y si se duerme lo  vuelves a meter en el portabebés en el que por alguna mágica razón sin  importar lo que suceda alrededor, el bebé entra en un habitáculo paradisíaco, tu bebé tranquilo, tú tranquila, todos en el cine tranquilos.

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De todas formas si algo no va bien y tu bebé no esta cómodo o llora puedes salir un momento de la sala para calmarlo…. si no funciona tal vez no le guste esa película o ese día no quiere cine… cada bebé es un mundo.

Espero que te resulte muy útil la entrada, te resuelva dudas y te rete a vencer miedos.Escribe en comentarios tu experiencia y comparte con otros esta entrada.

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“Nunca dejes que alguien te diga que no puedes hacer algo, ni siquiera yo. ¿De acuerdo? Tienes que proteger tus sueños. La mayoría de la gente no puede hacer algo por sí mismos y prefieren decirte a ti que no puedes hacerlo. Si quieres algo, ve por ello. Y punto” – Chris Gardner, de En busca de la felicidad.
“Nunca dejes que alguien te diga que no puedes hacer algo, ni siquiera yo. ¿De acuerdo? Tienes que proteger tus sueños. La mayoría de la gente no puede hacer algo por sí mismos y prefieren decirte a ti que no puedes hacerlo. Si quieres algo, ve por ello. Y punto” – Chris Gardner, de En busca de la felicidad.

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